31 marzo 2007
14 marzo 2007
Marelle
* Saberse enamorado de la Maga no era un fracaso ni una fijación en un orden caduco; un amor que podía prescindir de su objeto, que en la nada encontraba su alimento, se sumaba quizá a otras fuerzas, las articulaba y las fundía en un impulso que destruiría alguna vez ese contento visceral del cuerpo hinchado de cerveza y papas fritas.*
06 marzo 2007
Verde, que me quiero verde
mi remera
el famoso té verde
tus dólares
mi manzana de esta mañana
las sábanas verdes
esa habitación que ya no es ni tan mía ni tan verde
tu cara de asombro
mi maldita resignación
Imágenes que llegan
fantasía o realidad
recuerdos encubridores
retorno de lo reprimido
reacción, síntoma
deseo
introyección
ganas de olvidarme
besos en pangea
poetas de cartón
velas que no iluminan
gente que ya no provoca
cosas que nunca terminan.
el famoso té verde
tus dólares
mi manzana de esta mañana
las sábanas verdes
esa habitación que ya no es ni tan mía ni tan verde
tu cara de asombro
mi maldita resignación
Imágenes que llegan
fantasía o realidad
recuerdos encubridores
retorno de lo reprimido
reacción, síntoma
deseo
introyección
ganas de olvidarme
besos en pangea
poetas de cartón
velas que no iluminan
gente que ya no provoca
cosas que nunca terminan.
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