La ausencia de las pocas ocupaciones disponibles como habitaciones de hoteles desiertos o abandonados llenas de vacío y de nada y un poco de todo mas bien de nada.
Yo creo que vos crees que nosotros confiamos que los paisajes oscurecen y el frío llega y la noche se va.
Esperar desesperar volver a salir antes de entrar. Distancias desnudas distancias sin huesos distancias completamente absurdas.
Y la magia de esas risas eufóricas y la eternidad perruna y la música de tu guitarra de mi guitarra de mis púas de tus dedos de las obras cumbres de los cumplimientos filosóficos de los techos firmes a los que nos trepamos para ver las estrellas y tomarnos una stella o dos pomelos mas bien apio con tomate y mermelada de zapallo.
La perfección absoluta de tu palabrerío francés bien pronunciado y los enredos de las mentes corruptas con aquellos besos esos besos de medianoches de genialidad absoluta de libros desparramados de ropa por todos lados.