
Todavía silban en mis oídos
tus canciones de ducha caliente;
y siento tus manos frías
en aquellos rincones
que solo la soledad podrá llenar
También sé que te espero
haciendo equilibrio
sobre el sutil fuego
de la vela de la noche.
Que tu recuerdo
duerme sobre mis párpados
y deja, sobre cada poema,
la sombra de tu ausencia
tus canciones de ducha caliente;
y siento tus manos frías
en aquellos rincones
que solo la soledad podrá llenar
También sé que te espero
haciendo equilibrio
sobre el sutil fuego
de la vela de la noche.
Que tu recuerdo
duerme sobre mis párpados
y deja, sobre cada poema,
la sombra de tu ausencia
4 comentarios:
Hepa! que lindo, aunque un poco melancolico eso.
Bueno pequeño saltamontes, has dejado orgulloso a tu maestro.
PD: el fondo es blanco? o ami no me carga el fondo?
HAeyyy tengo uqe ponerme las pilas y arregalrte esto, no puede estar asii! MEIN GOTTTTT
Las ausencias duelen aún más los domingos por la tarde... no? Las duchas son más frías cuando no está la voz cantarina que las acompañaba y las manos son más crueles, y el cuerpo más caliente.
Lindas sensaciones, de todas formas.
Estamos vivas.
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