un chico y una chica dejan de hablarse de un día para el otro, pasan las horas pasan las semanas y no se hablan nunca mas, se olvidan de ellos y siguen con sus vidas cada uno como si nada pasara.
El estereotipo del estereotipo, los roles que siempre cumplimos, la poesía que jamás voy a escribir (mientras tanto él duerme en mi cama)
Los medios insuficientes para armar un discurso coherente, se cae todo como ramas de uvas y giran por el cuarto desnudo.
Demasiado ruido visual para seguir escribiendo mas y mas, llenando de letras el universo y de ruido el alma.
Creo que me comí un caimán y vos lo estas repitiendo.
Bajemos la velocidad de los entredichos, de los celos, de las cuestiones inevitables.
-mañana es para siempre-
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